
Nelson Anabalón, asesor urbanista de la Municipalidad de Chillán, es claro en precisar que para entender las características urbanas de Chillán, debemos remontarnos al pasado. Y es que definitivamente el terremoto de 1939 no es un antecedente menor, pues permite dar sellos particulares al centro de la ciudad así como a sus barrios. “El terremoto de 1939 destruyó el 90% de las construcciones de la ciudad lo que permitió darle una nueva fisonomía al área céntrica, independientemente que el crecimiento de los bordes, que se venían desarrollando hacía unos 100 años, era un tanto desordenado aunque se respetaba el damero como en las poblaciones Zañartu, Mardones y Santa Elvira”, asegura. Sin embargo, esa realidad se fue rompiendo con los planes y programas habitacionales estatales, implementados a partir de la segunda mitad del siglo XX. “Así surgieron sectores de vivienda de interés social ejecutados por el Estado y se rompió la estructura del damero dando paso a especies de laberintos, y rompiendo con la conectividad en la ciudad”, asegura. Por ello, durante la última década se ha intentado producir conectividad entre los distintos sectores de Chillán, es decir, unir a un barrio con otro. Es así como sectores tales como Los Volcanes, cuentan con una estructura de macro manzanas de 100 por 200 metros que se conectan a través de pasajes, y calles mayores. “Como concepto de planificación, nosotros recogemos la característica de la ciudad que ha sido una parcialización de los distintos tipos de vivienda, donde en el sector oriente y sur se reconoce viviendas de interés social, es decir, de 600 UF hacia abajo, dejando que las cooperativas como Chillancoop desarrollen el estrato medio, las cuales son viviendas que bordean las 1.000 UF y que corresponden a requerimientos de la familia promedio de Chillán. También se deja espacios a las inmobiliarias que han desarrollado viviendas del tramo de 1.000 a 2.000 UF, que encontramos principalmente en el sector nororiente.
EN BUSCA DE CONECTIVIDAD
El concepto de política de vivienda que se da a contar de los ‘60 y que produjo parcialización o disgregación social de la ciudad se pretende intervenir con la futura habilitación de avenidas. “Nuestro nuevo plan regulador contempla una circunvalación que unirá periféricamente a los distintos tipos de barrio. A ello adicionaremos microcentros, es decir, puntos de equipamiento para satisfacer las necesidades básicas del sector y evitar que la gente se desplace al centro”, precisa Anabalón.
RENOVACION URBANA
La Renovación Urbana es un programa del Ministerio de la Vivienda, que pretende revitalizar los cascos antiguos de las ciudades, mediante un subsidio de 200 UF. “Esa zona existe en torno a los ejes de las avenidas Collín y Brasil. Es un incentivo o subsidio de 200 UF que se asigna directamente contra proyecto”, acota. Por tratarse de terrenos centrales hablamos de terrenos con un valor promedio de 4 UF por metro cuadrado. Es decir, soluciones habitacionales de entre 1.000 y 2.000 UF, y preferencialmente edificios en altura. “Nosotros estamos en la primera etapa de definición de la zona. Luego vendrá la política de gestión inmobiliaria por parte de la municipalidad. Pretendemos incentivar a privados para que inviertan. Eso lo haremos a través de dos caminos; la renovación de espacios públicos aledaños tales como el proyecto del Parque Estero Las Toscas, y también una relación más directa con inmobiliarias y usuarios que deseen vivir en el centro.
EN BUSCA DE CONECTIVIDAD
El concepto de política de vivienda que se da a contar de los ‘60 y que produjo parcialización o disgregación social de la ciudad se pretende intervenir con la futura habilitación de avenidas. “Nuestro nuevo plan regulador contempla una circunvalación que unirá periféricamente a los distintos tipos de barrio. A ello adicionaremos microcentros, es decir, puntos de equipamiento para satisfacer las necesidades básicas del sector y evitar que la gente se desplace al centro”, precisa Anabalón.
RENOVACION URBANA
La Renovación Urbana es un programa del Ministerio de la Vivienda, que pretende revitalizar los cascos antiguos de las ciudades, mediante un subsidio de 200 UF. “Esa zona existe en torno a los ejes de las avenidas Collín y Brasil. Es un incentivo o subsidio de 200 UF que se asigna directamente contra proyecto”, acota. Por tratarse de terrenos centrales hablamos de terrenos con un valor promedio de 4 UF por metro cuadrado. Es decir, soluciones habitacionales de entre 1.000 y 2.000 UF, y preferencialmente edificios en altura. “Nosotros estamos en la primera etapa de definición de la zona. Luego vendrá la política de gestión inmobiliaria por parte de la municipalidad. Pretendemos incentivar a privados para que inviertan. Eso lo haremos a través de dos caminos; la renovación de espacios públicos aledaños tales como el proyecto del Parque Estero Las Toscas, y también una relación más directa con inmobiliarias y usuarios que deseen vivir en el centro.
Fuente: Diario La Discusión, Edición Especial Vivienda y Decoración. Marzo/2007

